Apuntes sobre la historia de ADIDE CLM (Parte II)

Momentos de tensión. Durante estos primeros años tuvimos que enfrentarnos a retos muy difíciles, entre los que estaba la consolidación de un colectivo unido desde el que incidir en la creación de un cuerpo único de inspección.

El año 1992 fue muy intenso para todos los miembros de inspección, pues nos encontrábamos inmersos en el muy ambicioso proceso de cambio educativo de la mano de la recientemente promulgada Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE). Ley que estábamos implantando en ese momento con una actuación muy destacada de la inspección de educación, a la vez que los miembros de ADIDE-CLM estábamos construyendo nuestro propio espacio de encuentro y reivindicación, nuestra asociación, lo que nos obligó a invertir una extraordinaria cantidad de energía e ilusión para abordar estas tareas.
La evaluación realizada por la Junta Directiva de ADIDE-CLM sobre la situación de los distintos Servicios provinciales, en su primera reunión celebrada en la sede del CEP del Belmonte, el 30 de enero de 1992, se puede ver en el cuadro siguiente.
A finales de este año 1992, el día 10 de octubre, Pedro Gómez Mora, presidente de ADIDE-CLM, es elegido presidente de ADIDE estatal, en una asamblea celebrada en Madrid por 240 votos a favor, de los 272 emitidos, lo que dice mucho del empuje de nuestra asociación en toda la federación. Esta nueva situación provocó una reestructuración de la Junta Directiva de ADIDE-CLM, que se produjo en Tarancón el 27 del mismo mes de octubre, quedando formada del siguiente modo:

Presidente: Ángel Padrino Murillo (Guadalajara).
Vicepresidente: Juan García López.
Secretario: Crisanto Gómez Aguilar (Albacete).
Vocales:

  • Luís Javier García Hidalgo (Ciudad Real).
  • Juan Manuel Benegas Capote (Cuenca).
  • Antonio Moreno Hurtado (Guadalajara).
  • Francisco Jiménez González (Toledo).

El vocal por Albacete, Juan Soler Alarcón, fue elegido posteriormente en asamblea provincial y se incorporó a la Junta Directiva en la sesión celebrada en Ciudad Real, el 6 de enero de 1993.

SITUACIÓN DE LOS DISTINTOS SERVICIOS DE CLM (Acta de la Junta D. de ADIDE-CLM de 30-01-1992)
ALBACETERECURSOS PERSONALESHORARIOMEDIOS
15 Inspect. 3 Auxil. Admin. 1 Maestro 1 Ordenanza 3 Directores de apoyo40 h. semanales Ficha control (Secretario de la Dirección Provincial) Caso de viaje, no se ficha Viernes tarde no, si se han alcanzado las 40 horas.4 despachos dobles, el resto sencillos. 2 ordenadores.
CIUDAD REAL16 Inspect. Sobre 18 4 Auxil. Admin. 1 OrdenanzaHorario flexible 37,5 horas. Ficha control (Jefe del Servicio) Viajes largos no se ficha Viajes cortos solo entradaDespachos triples. Un ordenador por cada demarcación
CUENCA10 Inspect. 3 Auxil. Admin. 1 Maestro de taller37,5 h. semanales. Ficha manual. Caso de viaje, no se ficha Viernes tarde no, si se han alcanzado las 40 horas.Despachos triples. 2 ordenadores para los administrativos.
GUADALAJARA15 Inspect. sobre 9 1 Auxil. Admin. sobre 2 1/2 Ordenanza 1 Director de apoyo compartido40 h. semanales (mínimo). Ficha mañana y final de la tarde (control aux. administrativo) Fichan en caso de viajes Viernes tarde no, si se han alcanzado las 40 horas.Todos los despachos dobles. 2 ordenadores.
TOLEDO16 Inspect. 3 Auxil. Admin. 1 Maestro (invidente) 2 Ordenanzas40 h. semanales Ficha electrónica 9 a 15h. y de 16,30 a 18,30 Solo 2 días permanencia por la tarde. Viajes no se ficha.Hay casos de 6 inspectores en un despacho. 2 ordenadores.

A lo largo de este primer año se estudiaron las reivindicaciones que finalmente se presentaron al Ministerio de Educación y Ciencia. En la reunión del 27-10-1992, de la Junta Directiva de ADIDE-CLM se recogen las mejoras que se proponían, tanto retributiva (realizada la comparación con los complementos que percibían los cargos directivos de los centros públicos), como de compensación por dietas y locomoción ajustadas a la realidad de los precios en ese momento, así como la revisión de los horarios de trabajo para acomodarlos al ejercicio de nuestras funciones.
Poco después, según se recoge en el acta de la reunión de ADIDE-CLM en Ciudad Real, el 6 de enero de 1993, se registran los siguientes datos de afiliación:

  • Albacete: 14
  • Cuenca: 10
  • Guadalajara: 8
  • Toledo: 7
  • Ciudad Real: 6

Lo que suponía la práctica totalidad de las plantillas de Albacete, Cuenca y Guadalajara.

Durante estos primeros años tuvimos que enfrentarnos a retos muy difíciles, entre los que estaba la consolidación de un colectivo unido desde el que incidir en la creación de un cuerpo único de inspección. Para ello, era necesario que todos los inspectores e inspectoras tuviéramos las mismas condiciones de trabajo, independientemente del cuerpo desde el que se había accedido a la función inspectora, ya fuera de Grupo A o B, por cuanto la exigencia de titulación para todos era la misma, habíamos tenido el mismo sistema de acceso, desempeñábamos las mismas tareas y teníamos idéntica responsabilidad. Para ello se demandó el reconocimiento de Grupo A para todo el colectivo de acceso.
Paralelamente hubo que hacer frente a la situación generada por el recurso que interpuso ANPE, al que posteriormente se adhirió USITE (Unión Sindical de Inspectores Técnicos de Educación), contra las normas que regularon la convocatoria y nombramiento de los inspectores e inspectoras que conformaron la tercera promoción, la de 1989, como veremos seguidamente. Todo ello en el contexto de jornadas agotadoras de trabajo debido a la aplicación de la LOGSE, viajes con nuestros propios vehículos y con un intenso programa de formación que requería nuestra asistencia obligatoria en Madrid con mucha frecuencia. Entre tanto, se organizan dos congresos seguidos en el tiempo. El I Congreso Estatal se celebró en mayo de 1992, en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (Madrid), con el tema: “La Educación Española y la Unión Europea: Aportaciones de la Inspección Educativa. El II Congreso Estatal se celebró en Alicante, entre el 19 y 22 de octubre de 1993, con el tema “Evaluación y Calidad de la Educación”, ya con Pedro Gómez Mora, Inspector de Educación de Albacete, como presidente de ADIDE estatal.
En cuanto al primero de los retos descritos anteriormente, el 8 de octubre de 1992 se reúne en Tarancón la Junta Directiva de ADIDE-CLM, y acuerda remitir por escrito a la Junta Directiva de ADIDE estatal, la propuesta de recurrir la respuesta que nos da el MEC en relación a la equiparación de los inspectores e inspectoras de Grupo A y B.
El 29 de julio de 1993, se presenta al MEC recurso de reposición ante la desestimación de la solicitud de inclusión dentro del Grupo A de los integrantes de los Servicios de Inspección Técnica de Educación, encuadrados en ese momento dentro del Grupo B, y la constitución de una clase especial de funcionarios para ser incluida en el Grupo A. Este recurso es desestimado por la Dirección General de Personal y Servicios del MEC, con fecha 18 de marzo de 1994. Es en este momento cuando un nutrido grupo de inspectores e inspectoras de Castilla-La Mancha (36 en el total de las cinco provincias, muchos de ellos del Grupo A, que mostraron su solidaridad con quienes procedíamos de grupo B), decidimos presentar a través de ADIDE un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
Con fecha 7 de mayo de 1996, el TSJM falla a nuestro favor estimando parcialmente el recurso en estos términos: ”…En consecuencia, declaramos el derecho de los actores a su inclusión en el Grupo A de los previstos en el artículo 25 de la Ley 30/84, de 2 de agosto, con efectos administrativos y económicos desde las fechas de nombramientos en dichos Servicios y debiendo estarse, en cuanto a la petición de intereses, al artículo 45 de la Ley General Presupuestaria”. En la misma sentencia se desestimó la segunda petición para el reconocimiento de una clase especial de funcionarios dentro del Grupo A para todos los de acceso. Percibimos los atrasos de la diferencia retributiva del grupo B al A, más los intereses de demora generados, desde la entrada en la inspección de cada uno de nosotros hasta el 30 de junio de 1996. Esta fue una victoria de ADIDE muy trabajada, pero no fue la única, como veremos seguidamente.
Paralelamente hubo que afrontar el segundo reto, referido al recurso contencioso-administrativo de nulidad promovido por el sindicato ANPE, y al que se adhirió posteriormente el sindicato USITE (Unión Sindical de Inspectores Técnicos de Educación), contra la Orden de 5 de diciembre de 1988 (BOE del 17) por la que se convocó concurso de méritos para la provisión de puestos de función inspectora educativa entre funcionarios de cuerpos docentes, y la Orden de 23 de diciembre por la que se introducen determinadas modificaciones de la anterior. Estos recursos estaban fundamentados en un error de forma en el procedimiento de elaboración de estas órdenes.
La Audiencia Nacional, con fecha 15 de octubre de 1991, estima el recurso contencioso-administrativo y declara la nulidad de pleno derecho de la convocatoria de 1988 para la provisión de puestos de función inspectora educativa. Los recurrentes solicitan la ejecución de sentencia y la impugnación de las órdenes por las que se habían nombrado inspectores a los integrantes de esta tercera promoción de acceso a la inspección.
A través de ADIDE, nuevamente, se contacta con gabinetes de abogados especializados que asesoran al colectivo de inspectores e inspectoras afectados y, después de un arduo proceso, el MEC resuelve proceder al cumplimiento íntegro de la sentencia, convocando un nuevo proceso de selección mediante la Orden de 5 de noviembre de 1994, por la que se adoptaron las medidas derivadas del cumplimiento del auto de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional, Sección Quinta, de fecha 17 de junio de 1994, en incidente de ejecución de sentencia, que en su apartado 2.1, dice:

“Podrán participar en este concurso los funcionarios de carrera de los grupos A y B que se encuentren en servicio activo, servicios especiales, servicios en Comunidades Autónomas, excedencia forzosa, excedentes voluntarios y procedentes de la situación de suspenso, con titulación de Doctor, Licenciado, Arquitecto o Ingeniero, pertenecientes a los Cuerpos y Escalas en que se ordena la función pública docente, que participaron en la convocatoria realizada por la Orden de 5 de diciembre de 1988, y los que, en la fecha en que finalizó el plazo para la presentación de instancias de la citada convocatoria se encontraran en posesión de los requisitos precisos para participar en la misma”.

Se cierra así un largo proceso que provocó una situación de incertidumbre, junto con una extraordinaria tensión entre los miembros de esa tercera promoción principalmente, pero también en todo el colectivo de inspectores de acceso. La promoción, según se recoge en la Orden de 29 de junio de 1989, estaba compuesta por 59 inspectores e inspectoras, de los que 6 pertenecían a Castilla-La Mancha (3 en Albacete y otros 3 en Ciudad Real).
Esta nueva victoria de los inspectores e inspectoras de la tercera promoción, con el respaldo de ADIDE, nos deja a las puertas de la promulgación de la Ley Orgánica 9/1995, de 20 de noviembre, de la Participación, la Evaluación y el Gobierno de los Centros Docentes (LOPGCE), por la que se vuelve a crear en su art. 37,1 el Cuerpo de Inspectores de Educación (CIE) que tenemos en este momento.
En su disposición adicional primera, se declara a extinguir el Cuerpo de Inspectores al Servicio de la Administración Educativa (CISAE), pudiendo optar los funcionarios pertenecientes al mismo por integrarse en el Cuerpo de Inspectores de Educación o permanecer en su antiguo Cuerpo.
Los funcionarios de los cuerpos docentes que accedimos a la función inspectora de conformidad con las disposiciones de la Ley 30/1984, también pudimos optar por integrarnos en el CIE, si bien distinguiendo entre quienes pertenecían a grupo A o B cuando accedimos. En el primer caso el paso de un cuerpo a otro se realizó automáticamente, al tratarse en ambos casos de grupo A, mientras que quienes accedimos desde el grupo B nos integramos mediante la superación de un concurso-oposición, que se convocó por Orden de 22 de enero de 1996 y que se resolvió por Orden de 7 de junio de 1996 con el nombramiento de funcionarios de carrera del Cuerpo de Inspectores de Educación, conservando la antigüedad en el mismo desde la fecha de acceso de cada cual a la función inspectora.
Desde el primer momento ADIDE, solicitó que se desarrollara normativamente el recientemente creado CIE, tanto en su armazón administrativo como en las condiciones de trabajo para ejercer la inspección. La Ley lo definía como cuerpo docente, por lo que solicitamos que se nos retribuyera el complemento por formación, los sexenios. Dos años después el MEC seguía respondiendo negativamente a esta petición, alegando que nuestras retribuciones eran ”a cuenta” y que no estaban definidas todavía.
ADIDE, emprende un recurso contencioso-administrativo, en un momento en el que la prensa anunciaba que las transferencias en educación para Castilla-La Mancha se esperaban en la primavera de 1998. Pensamos en ese momento que, si éramos transferidos a las distintas CCAA que restaban por asumir las transferencias educativas, reivindicaciones como esta podía complicarse extraordinariamente, al tener que tratar en este caso con diferentes interlocutores, dependiendo de cada Comunidad Autónoma. Había que actuar ya.
ADIDE en Extremadura ya había realizado unas primeras protestas, y recuerdo que debatimos en la Junta Directiva estatal las medidas que se podían adoptar en todo el Estado (huelga de celo en el trabajo, trabajo a reglamento, y otras parecidas), pero no se llegó a adoptar una decisión. Fue en ese momento, cuando ADIDE-CLM decide que no se puede esperar más, y convoca al colectivo de inspección de nuestra región a una huelga para el día 1 de diciembre de 1997, solicitando la regulación del cuerpo de inspección y la retribución de los sexenios.
La huelga convocada por ADIDE-CLM, se celebró el día 1 de diciembre de 1997, y fue seguida por un 82% del colectivo en nuestra región. Visto el éxito de la misma, ADIDE estatal convocó huelga en todo el territorio del MEC dos semanas después, concretamente el 15 de diciembre, que fue seguida en 7 de las 10 regiones que lo componían entonces (hay que considerar que tanto Extremadura como Castilla-La Mancha ya lo habían realizado con anterioridad, y no participamos en este momento). Así fue como se produjo la primera huelga del colectivo de inspección en sus 150 años de historia.
La Huelga fue seguida por el 67% de los inspectores de educación pertenecientes al CIE, además del 17% de los inspectores pertenecientes al CISAE, aun cuando ningún sindicato a los que estaban afiliados había convocado huelga.
Como no éramos un sindicato, sino una asociación, utilizamos la estrategia legal de convocarnos como asamblea de trabajadores, de manera que no vulneráramos la normativa que regulaba el derecho de huelga.
Ningún otro sindicato convocó huelga para conseguir los sexenios, si bien alguno de ellos como FETE-UGT y STES apoyaron la huelga a través de la prensa.
Tras estas jornadas de reivindicación, finalmente el MEC se vio forzado a atender nuestras peticiones, y poco después de la última jornada de huelga el gobierno del Partido Popular, presidido por José María Aznar, reconoció nuestro derecho a percibir los sexenios, de modo que desde ese momento se nos dio el mismo trato que al resto de los cuerpos docentes. Sin embargo, no todo estaba resuelto, porque además solicitábamos que se nos retribuyeran los atrasos que nos correspondían desde el momento en el que se acordaron los sexenios, tal y como los habían percibido el resto de cuerpos docentes. Nuevamente a través de ADIDE, conseguimos mediante sentencia judicial el cobro de esos atrasos, que en mi caso recuerdo que se hicieron efectivos mediante una transferencia del MEC el 21 de diciembre de 2001, siendo ya funcionarios de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, por un total de 7,483 euros.
Fue otra batalla ganada por ADIDE, de la que ahora se benefician todos los inspectores e inspectoras de los servicios de Castilla-La Mancha, y conviene que se conozca, sin quitar méritos a nadie, pero tampoco olvidando los nuestros. Por ello me sorprende cuando nada más abrir la página del sindicato USIE en la red (USITE actualizado), leo los siguiente:

“USIE es un sindicato con una larga trayectoria que ha ido evolucionando acorde con los cambios educativos, legislativos y sociales de nuestro país y en la actualidad continúa impulsando, como en su día ocurrió con el reconocimiento de los sexenios, mejoras profesionales para los inspectores de educación y un mayor reconocimiento social de su labor. Puedes unirte a nosotros como inspector o como colaborador”.

Yo ya soy inspector jubilado, e ignoro si en este momento algún miembro de la inspección de educación tiene algún problema para percibir los sexenios, por lo que requiera el apoyo de USIE, pero lo que si debe quedar absolutamente claro es que USITE-USIE no participó en ningún  momento en la consecución de los sexenios para la inspección de educación, no convocó huelga ni realizó medida reivindicativa alguna, no se adhirió en ningún momento a la huelga convocada por ADIDE que consiguió los sexenios, y no conozco ninguna referencia en prensa que indicara la más mínima participación de este sindicato en esta reivindicación. Donde sí recuerdo perfectamente que intervino USITE, fue en la interposición del recurso de nulidad por defecto de forma de la orden de convocatoria para acceso a inspección en 1988, para que fueran expulsados de sus puestos de trabajo los inspectores e inspectoras de la tercera promoción de acceso por la Ley 30/84, los que eran sus compañeros y compañeras en los servicios, y que finalmente no consiguieron como ya hemos referido anteriormente.

Tomás Sánchez Iniesta, Inspector de educación jubilado.

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